martes, junio 12, 2012

{ anoche }

Soñé. Soñé contigo. Huíamos del peligro. Huíamos juntos.
Habíamos pasado el portón desgastado y cubierto de ramas tristes y viejas. Nos perseguían. 
Estabas a mi lado, y a pesar de que todo estaba oscuro y la noche moría sin fin, mi temor era contradictorio.
Corríamos sin parar a través de aquel bosque sin arboles repleto de hojas de otoño. Nos observaban.
Los nervios crispaban mi piel junto con el viento que atravesaba mi camisón. Me costaba respirar sin ahogarme, y te pedí que me dieras la mano. Tu parecías tan seguro.
Nos paramos en seco, y meditaste confuso un segundo, intentando encontrar solución a mi petición. Me miraste a los ojos y en un gesto tímido, no volviste a soltarme.
Todo pasó y no pasó nada, mas te quedaste conmigo.

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