martes, junio 30, 2015

{ pablo arribas }

"Ser un amante es estar dispuesto a continuar cuando no hay premio, es hacerlo aunque no llegue. Ser amante es estar dispuesto a trabajar sin tener recompensa, a quedarte sin nada, en el aire, desnudo. Lo contrario es ser comerciante. El amor es la muerte de la condición. La dificultad o frustración temporal no pueden ser la causa de abandono de un sueño atemporal. Los sueños no tienen fecha. Todo sueño verdadero es atemporal e incondicional.
{...} 
Somos tan grandes como nuestros sueños. El que tiene uno grande y por temor a no lograrlo apuesta por uno más pequeño, está condenado a una vida menor. El que teniendo un sueño nunca lo abandona, nunca fracasa de verdad. Incluso aunque no lo cumpla.
{...}
Creo que es hora de levantar la voz y recordarnos que solo tenemos una vida y que tiene que valer la pena. Tenemos una ocasión extraordinaria de escuchar a nuestro corazón, olvidarnos de la imposibilidad, disfrutar el camino y devolverle a los sueños el decoro, la importancia y el lugar que merecen.
Con los pies en el suelo no se puede volar."

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