jueves, febrero 16, 2017

{ buenos días }

Bailaremos en la cena como velas al viento, con suavidad, con calor.

Haremos el amor para desayunar, comeremos besos y caricias entre suspiros sinceros y miradas de complicidad.

Viajaremos eternamente en ese avión con el que nos reencontramos aquel día, sintiendo ansias de vernos, de sentirnos en casa una vez más, sin ser de ninguna parte, pero juntos.

Miraremos nuestros defectos como virtudes, seremos milímetros recorridos el uno por el otro y te haré interminable entre las letras que se escapan de mis dedos.

Y en algún punto de la coma no habrá final más que la vida y te llevaré en el alma como una necesidad insaciable, y serás inmortal en mi memoria y en mi piel.