domingo, julio 26, 2015

{ }

No quiero que te vayas.

Sé que suena egoísta,
sé que quiero que lo hagas porque sé que es importante para ti,
es solo que,
hoy
no quiero que
te vayas.

Es solo que
no quiero pensar en que no hablaremos todos los días, ni en que no podré tocarte al hacerlo, en que estarás lejos los siete, en que no comeremos pizza en Don Camilo por un tiempo, ni en la Da'Stefano, tampoco en que la cerveza ya no sabrá igual, ni el helado, ni los bocadillos de jamón. No quiero pensar en no ir de la mano por la calle, en que no podré abrazarte siempre que quiera, ni darte mil besitos, ni dormir entre tus brazos. No quiero pensar en todos los lugares por lo que seguiré pasando cada día y que me recordarán a ti, a nosotros. Los horarios de la 217 ya no me hará falta guardarlos en mi móvil, ni compraré Skitles en la estación. No robarás Babybells de mi nevera, y seguramente tampoco vaya por tu casa, me daría vergüenza ir sola. No tendré ropa que huela a ti. Ni podré pasar mis dedos por tu barba. Nadie incordiará a mi ombligo, ni me hará cosquillas, ni me obligará a ir por el lado de dentro de la acera.

Y escuchar a Eddy me hará llorar,
y odiaré chaising cars por un tiempo.

No quiero pensar en nada porque todo me hace llorar.
Siento que voy a perderte.

¿Qué haré sin ti aquí conmigo
y con estas ganas de no soltarte
que se me acumulan en el corazón?
¿Dónde te guardo
para poder acariciarte cada día,
para poder decirte que te quiero
mientras te miro a los ojos?

¿Qué hago con el miedo?

No quiero que te vayas.

miércoles, julio 15, 2015

{ mayeli tellez }

He decidido dedicar más tiempo a lo que me apasiona, a mis amigos y familia. Leer más, escribir más, bailar más, cantar más, sonreír más, ser feliz por mí misma.
Procurar verme bonita para mí, arreglarme para mí y enamorarme de mi misma.
He decidido depurarme de lo que, y quienes me hacen daño: malos hábitos, malas actitudes, malos pensamientos y personas nocivas.
He decidido dar en misma cantidad el cariño y atención que me dan. No por orgullo y mucho menos por vanidad, sino porque por amor propio, debo aprender a identificar cuando doy más de la cuenta y a cambio obtengo nada.


{...}

 no hay nadie en este mundo que pueda hacerme más feliz que yo misma. Porque el verdadero amor comienza cuando yo me amo, y sólo entonces puedo amar verdaderamente a alguien más.

viernes, julio 10, 2015

{ bonito }

Lo importante de las cosas
no
es su estética,
sino
como te hacen sentir.

domingo, julio 05, 2015

{ ya no }

Recuerdo aquel día. Sé que lo supe en cuanto le vi. Sabía que traía consigo nuevos amaneceres escondidos en esos ojos marrones que gritaban haber llorado ya lo suficiente, y que esos amaneceres los compartiría conmigo. Recuerdo que me gustaron sus reflejos cobrizos y el brillo inocente que guardaba en la mirada. Creo que por eso me atreví a compartir con él mi hamburguesa, mi sonrisa. Bajamos caminando entrelazados y entre risas y boberías le anticipé mis intenciones. Supongo que fue por eso que luego en un arrebato de locura decidimos arriesgarnos y congelarnos juntos en el mar, fue por eso que se acercó el pasado intuyendo lo que había, porque ese día y sin darnos cuenta algo cambió. Sé que cambió porque no tardé en buscarle, porque él, diga lo que diga, no tardó en responder. Después de eso todo salió rodado, como si tuviera que ser. Caminata, playa, plaza, imprenta, parque, paseo, casas, pizza, manitos, cerveza, beso y así hasta llegar a aquel día en la playa. 

Creí que moriría de amor a tu lado cada día desde entonces. 

Eso creí. Quien me diría a mi que apenas 16 meses después estaría ya cansada. Cansada de ver como voy descendiendo puestos en su orden de prioridades. Allí donde al principio era capaz de fugarse conmigo una semana del curso a lo bonzo con tal de poder pasar tiempo a solas, donde salir de noche no era un problema siempre que yo estuviera segura, donde la intimidad se repartía por igual, donde no pasaba un 7 en que no estuviéramos juntos, donde no había quien nos soltara las manos daba igual el lugar, donde cada día juntos era motivo de alegría, una nueva aventura juntos, allí donde al principio hubiese jurado que estaría a mi lado si le necesitaba, ahora no veo más que soledad.

Sé que he estado ocupada, pero sé también que por media hora con él, movía montañas si hacía falta y al principio él también. No sé que cambió. Supongo que la seguridad de tenerme a su lado le hizo confiar en que no me movería de allí, dejó de compensarle el esfuerzo al tiempo que mis exigencias cayeron en picado, fui pasando cosas por alto dando por hecho que en algún momento el cincuenta/cincuenta se restauraría, sin darme cuenta de que pedía menos cada vez justificando lo que obtenía.

Y supongo que fue por ello que cuando necesite algo más, él tenía cosas más importantes que hacer, estaba ocupado, estaba casado, no le apetecía o no le daba tiempo. 

Y recuerdo que le dije hace tiempo que a veces también me apetecía ir a la playa, ponerme morena y que viniera conmigo; me apetecía que él también viniera a casa a comer dos días a la semana; que se leyera algún libro mío de los que me gustan; que bebiéramos cerveza francesa y fuesemos a donde siempre; me apetecía sentirme satisfecha hasta en el último de mis poros; que compráramos helado de tarta de queso o comer tarta de zanahoria; que bajara a mi universidad cuando tuviese un rato entre clases; me apetecían fotos, miles de fotos con las que recordar momentos que ya no volverán; me apetecía que se quedara a dormir aunque solo fuese un día. 

No sé si de algo sirvió.
Al fin y al cabo solo pasó el tiempo. 

Así fue como nunca me dijo que me amaba, como dejó de decirme que me quería, dejó de darme los buenos días como la princesa que creía era para él, fue como dejó de buscar mi mano por la calle, como dejamos de salir por las noches, como no hemos vuelto a pasar un día entero juntos desde hace meses, como dejó de acordarse de las fechas, como tuve que pedirle por favor que estuviera conmigo el día en que ella murió.

Creo que eso fue lo que más me dolió. Fue un puñetazo en el corazón. 

Ahora siento que mi orden de prioridades también ha cambiado. Primero: tengo que reconstruirme por haberla perdido, segundo: ser fuerte y levantarme cada día para ayudar a mi madre, tercero: aceptar que mi hermana vuelve a estar enferma, cuarto: comprender que mi padre no aprenderá el significado de esa palabra, quinto: sacar adelante el curso y mis obligaciones cuando todo lo que quiero hacer desaparecer, sexto: trabajar en aquello que me distrae de todo lo anterior, séptimo: la gente que no me ha fallado todo este tiempo y que cada día se preocupa porque pueda con todo, octavo: él y seguir adelante con lo que tenemos esperando que vuelva a ser lo que teníamos.

Y la verdad es que no sé que hacer. No quiero esforzarme más. No tengo porqué ver como sigue ahí esperando a que grite para darse cuenta de que me está doliendo y que sea entonces cuando deje de apretar. No he podido gritarle más alto.

He perdido la fe y la ilusión con la que quería que esto siguiera creciendo. He bajado la escalera y me he encadenado al sótano. Mi cincuenta se ha quedado en cero. No pienso subir, no quiero subir. Prefiero sentirme sola porque estoy sola a sentir que estoy sola aún cuando pensaba que le tenía a él. 

Y siento que ya no depende de mi. Ya no.

sábado, julio 04, 2015

{ . }

Se quema la cera
y se me apaga la luz,
se inundan mis ojos
y se me agota el alma

de esperarte.

{ frida kahlo }

"No pretendo causarte lástima, 
a ti ni a nadie, 
tampoco quiero que te sientas culpable 
de nada, 
te escribo para decirte 
que te libero de mí,
vamos,
te "amputo" te mi, 
sé feliz y no me busques 
jamás.
No quiero volver a saber de ti 
ni que tú sepas 
de mí"

{ ecos }

"Roñoso de mierda"

jueves, julio 02, 2015

{ estás }

“Estás 
como para hacerte 
café en las mañanas, 
caricias en las tardes 
y el amor por las noches.”

{ leunan }

"Si vas a venir
a joderme la vida...

ven,

te espero."

{ gabriel garcía marquéz }

"Lo que más me gusta de ti
-dijo-
es la seriedad con la que inventas
disparates."

{ . }

"Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo.
Huir de uno mismo
Perderse
Levitar
Ayunar
Sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido.
Mudar la piel,
Beber,
Vomitar,
Tocar fondo, follar con desesperación, y luego no recordar nada.
Estar ausente de todo.
Para después aferrase de nuevo a la vida.
Vestir colores pastel, andar a paso ligero y saludar a los vecinos cuando te sonríen en la escalera.
-Qué tal estás preciosa?
- Jodidamente bien, gracias."

{ . }

"Siempre con el alma en vilo esperando ese mensaje de vuelta...
Mendigando tus besos como una pordiosera de ojos suplicantes, piernas flacas y rodillas sucias.
Lamiendo, famélica, las migajitas de ese amor raquítico que a veces dejas sobre el mantel.
Así me tienes hijo de la gran puta.
Roñoso de mierda."