domingo, noviembre 23, 2014

{ rourke boada }

La forma en la que mira,
esa forma tan extraña
que inspira enigmas, 
y a la vez suscita dudas,
pareciera que al alma
hurga y la desnuda,
a través de sus negras
y profundas pupilas.
La forma en la que mira,
en juego con su pose
y sonrisa de Monalisa,
sea natural o fingida,
a la cordura va llevando
de manera paulatina,
hacia una cornisa,
para que contemple al vacío,
como una enamorada suicida.

{ rourke boada }

No sé quién soy
cuando nos aproximamos;
me desvanezco y surge otro:
alguien atrevido e impulsivo,
que en el estrangulado
espacio fronterizo
de labio a labio,
sigilosamente
te acecha.

No sé quién soy,
cuando en un instante
se esfuman las aladas horas
en la espera de un desliz tuyo
en mi terreno, donde te aguarda
ese otro yo en complicidad con el silencio.

{ rourke boada }

Cuando te ausentaste,
pasó el tiempo y te olvidé;
pero cuando te volví a ver,
noté que sólo había pasado
el tiempo.

{ rourke boada }

A ella le gusta jugar,
le gusta inventar
juegos sin reglas.
A veces pienso
que es una
posesa,
alguien
que cuando
cae la noche,
deja de ser ella.
A ella le fascina jugar,
le fascina torcer las reglas
cuando me hace la guerra.
Tal vez algún día,
sin darme tregua,
sea su real víctima.

{ rourke boada }

Te miré y sucedió;
sucedió que volvimos a encontramos, exactamente como en otra primera vez; y sentí que sentíamos lo mismo. Las miradas extrañadas, así lo delataban. Parecía como si tu destino y el mío, hubieran estado dormidos en algún rincón de nuestras mentes por muchos siglos, soñando sueños lejanos y muy profundos, y que ahora, en el alba de otra época, repentinamente despiertan por la coincidencia de un mirar tan divino, como extraño.
Tal vez nos hubimos amado inconclusamente en otros tiempos, y en la intercepción de nuestros caminos, manifiestas y súbitas remembranzas arriban al presente a través de las miradas, susurrándonos cerrar otro ciclo.

{ rourke boada }

No es igual imaginarte que tenerte;
imaginarte me insufla ansias y me pervierte;
mientras que tenerte, la bestia su hambre sacia,
y satisfecha ella, entra en una profunda calma.
No es lo mismo imaginarte que tenerte;
imaginarte es mi enfermedad
traducida en locura;
mientras que tenerte
carne en carne,
te hace mi cura.

{ rourke boada }

No es fácil dejar de mirarte:
se desmorona el suelo,
se fragmente el cielo;
y ahí en la nada,
levitando en
esa bóveda
oscura e
infinita,
estás tú,
un ángel
sin cielo,
un big bang
en el universo,
cuya onda expansiva,
impacta sobre mis pupilas.

{ rourke boada }

 A veces, me siento triste, me siento descender eternamente hacia un vacío. A veces, con el ánimo en picada, se decoloran tanto las cosashasta un grotesco blanco y negro. A veces trato de sostenerme, de asirme fuerte en algo, pero es inútil en mi desaliento.¡Abrázame! No me dejes caer. Hoy más que nunca necesito de tu mano, necesito de tu palabra.¡Abrázame! Abrázame y estrangula con tu compañía, mi triste desvanecer.

{ rourke boada }

Y ocurrió
que al mirarnos,
el tiempo se abrió
como un viejo libro,
donde pudimos leernos
en las páginas de los siglos.
Tus besos de hoy,
son los mismos
besos de antaño,
que me remontan
a lugares extraños,
amorfos y ambiguos,
que juro haber vivido,
solamente contigo.

martes, noviembre 11, 2014

{ allie }

Yo, que te he oído mientras me recitabas el diario, he vuelto a descubrir que a veces unas horas son suficientes, que cuatro o cinco noches le cambian la vida a uno, y que aunque pasen los años desde aquel primer momento y las cartas no lleguen, si aún se es capaz de besar y sentir como si no hubiera mañana es por que el sentimiento nunca murió. 

Sé que ante cualquier duda uno debe imaginarse la vida a treinta o cuarenta años partiendo de hoy. Y sé que si imaginando esa vida esta él, debo escogerle él. Y que si tú ya me perdiste una vez, podrías hacerlo de nuevo. Pero sé también que mi elección no acaba ahí, y es que aunque ella diga que es fácil, para mi no lo es en absoluto. Por que no hay manera fácil, por que haga lo que haga, alguien saldrá lastimado. Y no puedo evitar anteponer eso a lo que yo quiero, no puedo evitar pensar en lo que quiere todo el mundo: en lo que quieres tú, en lo que quiere él, o en lo que quieren los demás. Por que no es tan sencillo saber lo que una quiere. Por que saber lo que una quiere implica ciertos riesgos, implica ser irracional. 

Y ser irracional es pensar en abrirte la puerta envuelta solo con las sábanas.