lunes, diciembre 30, 2013

{ aún así }

Te pedí que acabáramos con todo, lo sé. Esta fue ya la tercera vez. 
Aún así, en mis manos puedo sentir todavía el calor de las tuyas; siempre tan ásperas. Se entrelazan a las mías y aprietan con fuerza, la misma con la que yo te sujeto, con este miedo a perderte y no saber encontrarme luego. Aún puedo sentir tus labios hundirse en los míos, suaves y despacio, como si no existiese el tiempo. Y como se humedece mi boca, y la pasión me invade y solo quiero llegar a ese momento en que cierras tus ojos frente a mi, esos minutos incomparables en los que pareces desvanecerte inmerso en tu halo.  Puedo verte ahí, a mi lado, mirándome con la ternura de la inocencia, con los ojos brillantes y esa sonrisa sincera y discreta, y se me quiebra el alma preguntándome si alguien podrá volver a hacerlo alguna vez así, con tanto amor para mi. Siento, también, como tus dedos me acarician la espalda, colándose despacio entre tantas capas de ropa y erizando mi piel hasta el más pequeño de los milímetros; como me tocas, abarcándolo todo, sin dejarte nada. Puedo notar aún como deslizas mi ropa convirtiéndola en nada, con seguridad, con cariño; y no tengo vergüenza, tengo paz, la paz de entregarte cada rincón de mi. Y eso es lo que he hecho. Te he entregado cada rincón. Cada parte de mi lleva tatuado un momento contigo y no se como borrarte. Y lucho contra los demonios que yo misma he creado en mi pequeña caja para que no escapen de nuevo hacia ti, porque al final no quiero volver a perderme entre centenares de dudas. Por que al final siempre es miedo y cansancio lo que me hace tirar la toalla, y es precisamente eso, lo que ahora me inunda. Mi caja se ha roto y no puedo contenerlos para que no arrasen con todo lo que a su paso encuentran. No puedo siquiera encontrar las fuerzas para reconstruirla, o, para al menos, reconstruirme a mi. Y soy consciente de que mis ojos ya han cedido, y en silencio, por las noches y no tan noches, llueve hasta que la oscuridad consigue devolverme la cordura para poder escuchar el vacío y aplacar así la tormenta unas horas más. Y mi cuerpo ya no tiene ganas de nada que no sea pasar largos períodos oculto entre mantas, buscando de nuevo refugio, ese que se fue contigo. Solo quiero invernar y despertar cual hoja en blanco, sin recuerdos que me hagan buscarte una y otra vez en mi cabeza para revivirlos como si de fotogramas se tratase, sin cicatrices en mí. Sin pendientes en las orejas.
Aún así, te hecho de menos.
Aún así, te quiero.

{ poema de la despedida }

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía. 
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós. 
No sé si me quisiste... No sé si te quería... 
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

domingo, diciembre 29, 2013

{ orgasmo }

Sueño morir por segundos junto a tu vientre,
matarte momentáneamente mas de dos veces
mientras tu respiración me dicte el ritmo de tu muerte,
quiero besar tus pechos con mi lengua,
serpiente buscando el veneno
fluyente de tus pezones,
esos pezones que parecen volcanes.
Manantiales del pecado
donde caigo al segundo círculo infernal,
donde me ahogo junto a las mieles del delirio. [...]
Desaparecer entre las nubes
y encontrar los ocasos.
Morir de sombra y verso
morir desgarrados.
Quiero morder tus labios,
rasgar tu espalda,
meterme entre tu aroma
de mañana temprana.
Morder tus lóbulos
llegar al fin de tu alma,
luego prender la luz
y apagar tus ganas,
mientras te susurro un verso
una canción, un mañana.
Después te pondrás mi camisa
y volaras por la cama,
te volveré a desvestir
y jugaré con tus aguas,
me filtraré entre tus versos
para delinear la calma,
y así hasta morir
o hasta que nos detenga el alba.

{ antoine b. daniel }

Todo lo que le rodea no es más 
que un vacío que lo separa de ella. 
Que lo separa de la esperanza 
y ya del deseo de esta mujer. 
Ya no oye nada, ya no ve nada. 

Oye el corazón de la muchacha y ve sus ojos.
¿Es posible echar de menos un rostro
tan pronto como acabamos de descubrirlo?
¿Es posible saber, en el espacio de una mirada,
que uno ya no va a poder respirar
sin el aliento de este rostro
y el ardor de sus labios?

{ mario benedetti }

Una mujer desnuda y en lo oscuro 
tiene una claridad que nos alumbra 
de modo que si ocurre un desconsuelo 
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

viernes, diciembre 27, 2013

{ despedida }

Entre mi amor y yo han de levantarse 
trescientas noches como trescientas paredes 
y el mar será una magia entre nosotros. 
No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

miércoles, diciembre 18, 2013

{ el principito }


Te amo - dijo el principito. Yo también te quiero - dijo la rosa. No es lo mismo - respondió él

Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento.
Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error.Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría. Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía.Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar. 

Ya entendí - dijo la rosa. No lo entiendas, vívelo - dijo el principito.

viernes, diciembre 13, 2013

{ ruido }

Ya no consigo dormir. No como antes.
Las noches se me antojan cortas.
Mi cabeza intenta matarme.
Sólo quiero quedarme
en mi cama.
Y dormir.

{ john katzenbach }

No existe nada 
más agotador 
que el miedo, 
el miedo siempre 
corre más deprisa, 
te golpea más fuerte
y resiste más que tú.

{ hector augusto esquivel }

Ella estaba desnuda ante mi,
pero no estaba desnuda como
quien se quita la ropa,
su desnudez era total
podía ver sus miedos
sus angustias
sus tristezas
su oscuridad difusa y atrayente,
sus monstruos melancólicos
podía verla completamente
sin importar nada más,
aquel privilegio estaba guardado
para aquella persona que supiera llegarle al
corazón
en un instante y supiera adueñarse de el,
hasta llegar a ser parte
de sus latidos.

{ frida kahlo }

Sigo mal,
y seguiré peor,
pero voy aprendiendo a estar sola,
y eso ya es una ventaja y
un pequeño triunfo.


{ ray bradbury }

No eres como los demás. 
Y he visto a muchos, y los conozco. 
Cuando hablo, tú me miras. 
Anoche, cuando dije algo acerca de la luna, 
tú miraste hacia la luna. 
Los demás nunca harían algo así.
Los demás me dejarían hablando
sola o me amenazarían.
Ahora nadie tiene tiempo para nadie.

martes, diciembre 10, 2013

{ alice }

Y por momentos me olvido de todo. Y quiero salir. Y bailar. Y olvidarme de todo. 
Dejarme llevar suavemente por el ritmo de una música hipnótica, que casi es más murmullo que una melodía clara entre asquerosos cuerpos que parecen desarmarse desinhibidos por sustancias ajenas a este mundo, cual marionetas destartaladas y sudorosas; cuyos excesos, pelos, miradas vuelan y me rozan junto a infinitas manos sin procedencia definida hasta colisionar y dar comienzo a mi particular juego de deseo y riesgo  a la par que alzamos el mentón con tal de no morir asfixiados por este calor infernal. Y allí en medio girar, y girar, y girar, una y otra vez, y otra vez, y otra vez, entrecerrando mis ojos a las luces de colores parpadeantes sobre mi cabeza que invaden el lugar como si de una nave espacial se tratase; sonriendo de forma pícara al exterior anulando cualquier emoción que se acerque en pos de un futuro perfecto y quedándome solo con el desgaste del momento; matando cualquier control sobre mi misma, perdiendo el sentido y dejándome llevar así, como si la medicación no hubiese hecho efecto esta vez, como si nada importase ya. Insensible. Ilógica. Muerta. 

Otra vez.

Fuck it.

All.

Off.

{ vacío }

Solo quiero que pase el tiempo.
Así,

sin más.
Los segundos,
los minutos,
las horas,
los días,
las semanas,
los meses.

Quiero que acabe un año.
Y saber que pude con ello.

Saber que pude
con todo.

{ arcoiris }

A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea
sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo
sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente
y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin desesperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía
llorar
sólo llorar
entonces su sonrisa
si todavía existe
se vuelve un arco iris.

{ frío }

Estas eran las tardes de sofá, mantita y peli.

{ james sabines }

Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible. Siguiendo las prescripciones
de la moral de turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

lunes, diciembre 09, 2013

{ julio cortázar }

El amor no se elige, te elige... un día te das cuenta 
que no soportas vivir sin él, que cuando 
estas con el piensas que dentro de un rato 
se irá y lo besas con tanta pasión, 
como si ese beso fuese 
a parar el tiempo o a darte 
más minutos con él. 
El amor ya te escogió 
y tú tienes que dejarte llevar. 
Luego se acaba y cuando 
pierdes el miedo vuelve a empezar.

{ sueño }

Me moría de ganas por que el teléfono no sonara. Hay días en que odio más a la alarma que de costumbre. Esos días en los que la paz del ambiente nos envuelve hasta que el espacio que nos rodea se acaba limitando a la distancia que queda entre nuestros cuerpos. Entre tu cabeza y mi pecho. Entre tú y yo.
Y por eso no puedo evitar controlar a toda costa los latidos de mi corazón, reteniendo el aire o lo que sea que llevo dentro, para que no notes que estoy despierta mientras cuelas tu mano en ese hueco que quedó entre la camiseta y mi piel. Y sentir así, tus caricias un poco más, respirarte un poco más y entenderme un poco menos.

No tenía sueño, te tenía a ti. 
Como te gusta invadir mi espacio. Como me cuesta evitar que lo hagas. 

viernes, diciembre 06, 2013

{ no mueras }

Ten el coraje de vivir una vida fiel a ti mismo, no la que otros esperan de ti.

No trabajes tan duro, trabaja mejor.

Mantén el contacto con tus amigos.

Expresa tus sentimientos.

permítete ser feliz.

{ rourke boada }

Y después de tanto tiempo,
nos volvimos a ver.
Ya no éramos
los mismos;
éramos dos
extraños
con algo
en común:
un recuerdo;
una remembranza
que aún respira,
que aún vaga
como un fantasma
entre los escombros
de anhelos sumergidos.
Y nos volvimos a ver,
después de tanto tiempo,
quizás para saber,
que tuvimos nuestro momento,
un momento para el recuerdo.

jueves, diciembre 05, 2013

{ unión }

Busco quien me deslumbre con su silencio, 
quien poetice mi cotidiano, 
quien coloree nuestras sensaciones, 
quien imagine inimaginables,
quien pueda encontrarle la lógica
a lo ilógico y con quien conviva
en una confusa claridad.
Busco quien ilumine mis ojos
por su reflejo y tergiverse mi
realidad en una nueva ilusión
cada segundo por el resto
del infinito que duren esos instantes.

{ ¿oxígeno? }

No. 
Yo no pienso ser 
tu oxígeno. 
Yo anhelo quitártelo, 
robarte respiros,
arrancarte suspiros, romperle el ritmo
a tu respiración, entrecortarla,
acelerarla, y durante muchos instantes,
detenerla.
Yo no pienso darte vida,
quiero acompañarte a comprobar
que estás vivo.

miércoles, diciembre 04, 2013

{ darío jaramillo }

Algún día te escribiré un poema 
que no mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores, 
que no tenga jazmines o magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros 
ni fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema
que se limite a pasar los dedos
por tu piel y que convierta en
palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas,
algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema,
el canto de mi dicha.

martes, diciembre 03, 2013

{ tú }

Fuiste casi un metro ochenta, pelo negro rizado largo y corto, las gafas donde se esconden esos ojos marrones con sabor a café, pequitas, esos dedos masticados por el estrés, orejas con morados, una mancha marrón y preciosa sobre tu espalda, tu piel suave y dulce, y ese olor a ti que se impregnaba en mi ropa, que se quedaba dormido a mi lado, entre mis brazos, abrazado a mi. Fuiste mi pichi, mi bobis, un viejito come potitos, bichu, mi amor de la vida, chichu, mi flacucho, mi gordis; fuiste Bru. -Hola Bru-.
Fui casi un metro setenta, pelo rizado-ondulado-liso rubio-moreno-pelirojo, ojos verde agua, las uñas que un día dejé de morder, orejas con sabor a chicle para ti, un lunar marrón en mi rodilla, mi piel suave y ese olor a mi que se impregnaba en tu ropa, que se quedaba dormido a tu lado, entre tus brazos, abrazado a ti. Fui tu bichi, tu bobis, tu princesita de balcón, tu pichu-bichu, mon ché, gordis; fui Lu. -Hola Lu-.

Fuiste el principio y eres el fin. El principio de muchas experiencias que nunca olvidaré, el fin de todas ellas. Compartí contigo mi tiempo, mis miradas, mis caricias, mis secretos, mis opiniones, mis palabras en general; compartí contigo mi piel, la más pura y la más blanca; mis recuerdos, mi espacio. Mi corazón.Todo lo que pude. Me compartí contigo, me partí en dos.
Fuiste y siempre serás mi primer amor. Fuiste y siempre serás los pendientes que olvidé aquella noche; ese beso que nos dimos entre las hogueras y fuegos artificiales; el "te quiero" que nos dijimos en aquella acampada en la playa, con los pies en el agua, y el estruendo de nuestras cajas rojas arriesgándose por primera vez. Fuiste y siempre serás aquella tarde que corrimos calle abajo, consumidos por la adrenalina y la picardía del momento; la merienda improvisada con té y la carrera hacia la guagua; todas las películas y series que acabamos y las que no; esa personilla detrás de la puerta del aeropuerto y ese beso interminable; aquel día que nos besamos bajo la lluvia, parte de una de las mejores noches de mi vida, aquella tarde en la playa y aquel "te amo" desdoblado. Fuiste la libreta que completamos, fuiste una "s" al final  de la frase "me encanta", el aro de mi nariz, el bote de cristal con aquellos muñequitos, esa pulsera de algas, tus cascos verdes, mi falda negra, aquel corset, la taza que sigue en mi armario, el cartel que hiciste para mi, y todo aquello en donde al mirar estás tú.
Fuiste las veces que escuché su nombre en momentos que tendrían que haber sido solo para mi; las horas que esperé por ti en medio de ninguna parte, las veces que me ilusioné pensando que no esperaría otra vez y lo hice maldiciendo mi autoestima y cediendo una vez más; fuiste el maquillaje que no use en su momento por no ser aquel mapache que un día no te atreviste a mirar; también las fiestas en las que los celos fueron el cóctel que no quería tomar; aquel te quiero que te dije y no supiste ver. Fuiste discusiones con mi madre, con amigas; y también contigo, discusiones sobre muchas estupideces, de esas que rompieron tus muros, de esas que me esforcé por terminar, muy a tu pesar, con tal de que entendieras que no todos somos iguales y no por ello diferentes. Fuiste aquel grito que me hizo sentir pánico, los portazos, los enfados, la mano que no te cogí, las veces que salí corriendo para huir de una discusión y todo aquello que algún día me hizo dar un paso atrás.

Tú te habías ido cuando yo llegué. Estabas perdido y roto. Desconfiabas de tu propia sombra, estabas cerrado por demolición y como sabes, me encantan los edificios en ruinas, no puede evitarlo. Me encontré recomponiendo cada rincón lo mejor que pude, y en el proceso, quien se perdió fui yo. Llegaste y yo me fui. Tus dudas se disiparon, las mías aparecieron. No por ello te quiero menos. Te quiero. Te quiero como no he querido a nadie, te he querido más que a mi. Pero no se trata de eso.

Una vez más, mirándote a los ojos con el alma y mi cajita rota, entre lágrimas te digo, de la forma más sincera que se me ocurre, que lo siento. Lo siento por no haber sabido seguir, por tus sentimientos, por los míos; por esa casa que imaginamos, por esos viejitos que creímos que seríamos, por los viajes que no hicimos, por todo lo que pensamos que haríamos y demás. Y gracias, gracias por haberlas imaginado conmigo, por todo lo que hicimos y lo que me hiciste sentir, por todas las cosas que siempre formarán parte de mi. Eso no lo borrará nadie.

Seguiré escribiendo de ti, de nosotros, de todos los recuerdos que vuelven y volverán a mi mente, una y mil veces. Volveré a empezar algún día el doble de insegura, el doble de desconfiada y el doble de temerosa, entre otras muchas cosas que tendré que reparar. Nada es ni será igual después de ti. Tampoco espero que lo sea. Al igual que tampoco espero que sea el final, y es que me gustaría poder sentarme a hablar contigo, tomar un café y ponernos al día, si, después de este espacio en blanco donde estamos ahora, nos volvemos a ver por ahí. Al igual que tampoco dejaré de cuestionarme si era o no el momento adecuado, si nos tocaba encontrarnos tan pronto. Por eso yo siempre seré tu Anna, Nemo.

Supongo que todo esto, y mucho más, forma y formará parte de lo que tú y yo fuimos. Fuimos un 23 de junio de 2012 que empezó con mi orla, y, desde ese momento, casi 600 días de alegrías, de tristezas, de ilusiones, de miedo, de cariño, de dudas, de todo. Fuimos casi 600 días de amor a nuestra manera. Fuimos un amor.

Y así, en el fin, sólo retumbará en mi cabeza tu "Adiós Lucía", como lo hará también el no haberte contestado. Buenas noches Bruno, fuiste, eres y siempre serás mi primer gran amor de la vida.

P.D.: "Como siempre, cuando me alejo de ti, me llevo en las entrañas tu mundo y tu vida, y de eso es de lo que no puedo recuperarme. No estés triste -pinta y vive- Te adoro con toda mi vida."

{ julio cortázar }

Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto.

{ sergio de sa }

Siento frío
o es estar cerca de ti
lo que realmente
me hiela.
Mis piernas
tiemblan,
mi cuerpo
se paraliza,
pero no
por el deseo
que nos excitaba
antaño,
sino por lo
doloroso que
resulta vernos
como dos
extraños.

jueves, noviembre 28, 2013

{ nestor augusto esquivel }

Ella tenía una mirada tan vacía,
tan oscura,
la mire fijamente y me perdí
en un mar sombrío de melancolía,
supe que su mundo era un infierno de sufrimientos,
naufrague en una tristeza profunda y atrayente,
fui uno con ella
y sus derrotas y decepciones
se adueñaron de mi,
viví en carne propia su infierno
con tan solo mirarla.

lunes, noviembre 25, 2013

{ montaña rusa }

Tú o yo. Irracional o racional. Dependencia o independencia. Bien o mal. Mal o bien. Ilusión. Esperanza. Dolor. Fragilidad. Confusión. Me pierdo. No puedo. No quiero. Te quiero. Me quiero. Pesadillas. Pensamientos. Vértigo. Basta. No. Tú cama. Silencio. Mimos. Cariño. Más. Si. Tú. Más. No. Poco. Mucho. No alcanza. No quiero. Te quiero. Me quiero. Mal. Silencio. Decisión.

{ charles bukowski }

Me gustan las personas desesperadas, 
con mentes rotas y destinos rotos. 
Están llenos de sorpresas y explosiones. 
Me encuentro bien entre marginados 
porque soy un marginado. 
No me gusta ser modelado por la sociedad.

domingo, noviembre 24, 2013

{ markus zusak }

Deseó que la besara,
que la agarrara de la mano
y la atrajera hacia él.
No importaba dónde.
En la boca, en el cuello,
en la mejilla.
Tenía toda la piel libre para él,
a la espera.

miércoles, noviembre 20, 2013

{ malaci }

Admito que me gusta 
cuando la gente nos rodea 
y me desnudas con la mirada, 
porque lejos de arrancarme 
la ropa mentalmente, 

me arrancas las palabras
y eso es algo que pocos hacen.

{ ernesto pérez vallejo }

Si es contigo, corazón, no me importa
hacer el amor con calcetines.

Si es contigo no me importa
arrancarme esta piel mía con las uñas
y tenderla al sol de tu balcón,
justo al lado de tu tanga favorito.

Ni que el último cigarro del paquete
se lo fume el viento de poniente
mientras haces de mi boca una trinchera.

No me importa siquiera, amor mío,
hacerte una ciudad con rascacielos
en este vertedero vertebral.

Ni romperme los ojos contra el vidrio
de las gafas que te guardan los eclipses,
ni ser huésped de alquiler por dos caricias
del ático que abandera tus dos muslos.

Si es contigo es conmigo.
Eso lo sabes.

Y no soy yo
si tú no eres.
Mía.

Ni seré
sin un nosotros.

Más que polvo.

Pero si es contigo no me importa
que colecciones mis suspiros por fascículos
o le pongas nombres ridículos a mis cicatrices
o te inventes un atajo que me lleve
desde el borde de tus labios
hasta tu ombligo.

No me importa cumplir años si es contigo,
ni que el mar no se asome al dormitorio,
no me importa destruir abecedarios
e inventarte un idioma en las pestañas
si el silencio se hace un trío en nuestra cama.
No me importa más que tú en esta vida.
y pasaba por aquí, por tu cintura,
y he pensado…

¡Qué mejor que recordarlo!

martes, noviembre 19, 2013

{ jaime sabines }

Te sé de memoria, y te repaso diariamente,
con mis ojos cerrados, con mi boca,
con mis manos, con mi cuerpo todo,
con cada célula.

{ eterno resplandor de una mente sin recuerdos }

Te borraría de mi mente, pero a mitad del proceso, vería, de uno en uno, los recuerdos que tuvimos. Todos esos recuerdos que harán que mientras más te quiera olvidar, más querré que te quedes en mi mente, porque ahí es donde perteneces.

{ todo }

Todo lo que yo quisiera de ti, son esas cosas cotidianas, el olor de tu cuerpo, saber lo que piensas de cualquier cosa, de ti, de mí, de nuestro entorno. Que mires más allá de mi apariencia física, que me recuerdes con pasión y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de libertad.

martes, noviembre 12, 2013

{ adelaida nieto }

Olvidando Olvidos

Tu tristeza le duele a mi tristeza; 
si pudiera penetrar tu alma como 
penetro tu cuerpo lo vería todo 
y la angustia sería una batalla más fácil de ganar. 
¿Quieres ayudarme a matar mis miedos? 

¿Puedo ayudarte a suicidar los tuyos,
y volver a nacer?

domingo, noviembre 10, 2013

{ abu }

Os paseáis y contoneáis entre mis cosas como si fuerais dueños del sudor que otros han tenido que dejarse en esos recuerdos que ahora mancilláis. Estáis destrozando mi infancia, mi memoria. Lo poco que fuisteis para mi ha muerto hoy con mis lágrimas, lagrimas que brotan entre la rabia y el daño que me habéis causado incesantemente desde que ella enfermo. Espero que os pudráis en vuestra envidia y vuestros celos por no tener vuestro padre y la cornuda de su mujer el coraje de hacer de vuestras miserables y asquerosas vidas algo mejor. Doy gracias por no ser como vosotros, chabolistas de mierda. No merecéis ni la mitad de lo que tenéis y ni siquiera sois agradecidos por ello. Ojalá que os corrompa el cáncer en un intento por devolverle a mi ángel la vida que le habéis estado quitando, ojalá vuestra muerte sea solitaria y este llena de demencia y traición tal y como vosotros habéis hecho con ella. Y yo, que daría lo que fuera por pasar más tiempo a su lado, por sentir sus manos en mi pelo haciéndome una trenza una vez más, por verla cocinar en su cocina, por verla tejer junto al hogar, por pasar más tiempo en esa casa donde alguna vez disfruté de mi inocencia, siento que me rompo a kilómetros de distancia de ese corazón que poco a poco se apaga, por no poder hacer nada más de lo que hicimos y no puedo evitar que la culpa me invada. Demonios codiciosos ignorantes y estúpidos, no reconoceríais el oro ni aunque lo tuvierais en la puerta de al lado. La justicia llegará, estoy segura de ello, las malas personas tarde o temprano mueren como tal. 

Nunca fuisteis mi familia y nunca lo seréis. 

Te quiero mi ángel, como a nada en esta vida, y espero que algún día puedas perdonarme por dejarte allí entre tanta hiena y tanto buitre.

sábado, noviembre 09, 2013

{ el escribidor }

Y así la mira él. 
De la única forma que un hombre 
mira a una mujer. 
No es esa mirada furtiva ni arrogante. 
No esas mirada de posesión. 

No. Va más allá de todo lo que
has visto y has sentido.
Es amor.
Así la mira, con una mirada que
enternecería al mismísimo diablo,
porque pudiendo ser sólo él,
lo arriesga todo por ser un nosotros.

{ malaci }

"Uno intenta – como puede – sonreír,
demostrar que se encuentra bien
y que todo pasará.
Racionaliza la situación y seca las lágrimas.
Se hace a la idea de 

que nada es eterno
y mucho menos seguro – sólo la muerte -,
pero no olvida…y es obvio que no olvidará,
porque se quiere con la mente, las emociones,
los procesos fisiológicos,
los procesos mentales, el corazón,
el hígado, la piel, los labios, la nariz,
los ojos…y hasta el alma; cuando
de verdad se quiere, se quiere hasta el alma,
y uno intenta tontamente olvidar…"

jueves, noviembre 07, 2013

{ circo }

Después preguntas por qué lloro, qué si estoy bien. Mientras, mi ilusión se consume a si misma con cada decepción. Cae entre los satíricos aplausos y las risas pregrabadas de payasos crueles y asquerosos, demonios que vuelven una vez más a hacer hincapié en aquel "te lo dije" de mi ser más racional. Me siento ridícula en mi esfuerzo. Ni en los mínimos de mi exigencia logras ir más allá y reavivar mis ganas por continuar. Todo suena a prioridades que no van a la par, a rutina y demás mierda. Y siento que a duras penas has pasado de mi corteza, a veces incluso me pregunto cuanto sabes de mi, y si me aportas cuanto necesito. Me quedo apática, casi insensible, casi que rehuyo de ti. Y siento que no puedo llegar al otro lado de esta cuerda, si a cada paso que doy tengo miedo de caerme. 

Ya no sé como decirte que te echo de menos.

lunes, noviembre 04, 2013

{john katzenbach}

Aquí todos tenemos miedo. 
Miedo de lo que hay 
en nuestro interior, 
miedo de lo que hay en el
interior de los demás, 

miedo de lo que hay fuera.
Nos asustan los cambios.
Nos asusta quedarnos igual.
Nos aterroriza cualquier cosa fuera de lo corriente,
o un cambio en la rutina.
Todo el mundo quiere ser distinto,
pero ésa es la mayor amenaza.
¿Qué somos, pues?
Vivimos en un mundo muy peligroso. 

domingo, octubre 27, 2013

{ cómodo }

Desperté hoy en mi sofá, mi sofá negro de cuero. Tiene toques en madera tallada y se podría decir que es el sofá más tradicional que he tenido en mi vida. Me lo compré hace ya más de un año y, tras haberlo tapizado nuevamente, me ha llegado a encantar, ha quedado tan bonito y es tan cómodo que me resulta casi imposible levantarme y ponerme a hacer cualquier cosa cuando ya me he sentado en él. Es suave como una caricia y lo suficientemente grande como para sentir que me arropa con sus cojines y me da calor, ese calor de hogar que trae consigo la seguridad de un refugio y hace de mi sofá, algo así como, el lugar perfecto donde huir del mundo. Llevo tanto tiempo con él que ya le he tenido que arreglar algún que otro agujero, aún así para mi no ha dejado de ser el mejor. Pero lo cierto es que, el otro día, me dio por levantarme - menuda ocurrencia teniendo en cuenta lo cómoda que estoy -, y darme un paseo por la casa. Sin saber cómo, acabé en el desván. Puse un vinilo de esas canciones que solía escuchar en aquel tocadiscos casi deshecho de la esquina y me senté en un sillón antiguo que tengo allí, junto a la ventana grande. Está tapizado en una tela celeste y dorada, muy frágil y fina, de estilo rococó. A saber cuantos huecos he intentado coserle, siempre encuentro alguno nuevo. Tiene tallados, también, los bordes en madera, aunque las patas están recubiertas de aluminio, lo cual le da un toque desalineado y firme. Ya casi no me acordaba de cuánto tiempo hacía que no subía allí, supongo que había olvidado lo agradable que era. Así que me quedé. Me quedé un rato escuchando la música que se hacía cada vez más envolvente. Que sensación de paz tan grande me absorbió mientras jugaba con mis dedos en la tela y mis ojos se perdían en aquellos trazos azules. Me vi en un mundo diferente, un mundo paralelo a mi rutina habitual, algo mágico. Se había parado el tiempo, o por lo menos así lo sentí, miles de recuerdos y momentos me vinieron a la cabeza mientras la oxitocina invadía mi cuerpo. Me quedé dormida.

Desperté hoy en mi sofá, mi sofá negro de cuero. Sentí que todo se desmoronaba al darme cuenta de que solo había sido un sueño e intenté con todas mis fuerzas volver a dormirme, ¿acaso ya no estaba cómoda en mi sofá, mi sofá negro de cuero? ¿acaso no es aquí donde quiero estar?

sábado, octubre 19, 2013

{mercedes reyes arteaga}

Mirándola con otros ojos

No pretendo que me entiendas, 
porque ni yo misma lo hago. 
No pretendo que llores conmigo, eso sería injusto. 
Me basta con que no huyas, me basta con que te quedes, 
que sepas que a veces me da por ser niña y río y juego. 

Y mis dedos toman vida y recorren las paredes
haciendo malabares.
Que sepas que a veces soy viejita
y achacosa y lloro o me quedo quieta, muy quieta.
Y otras veces soy joven y exploto,
grito y me quiero comer el mundo
en un mordisco y me hago grande, grande,
tanto que me pierdo.
Que todas soy yo.
Que todas soy yo, amándote a destiempo,
en frecuencias diferentes,
en momentos que pasan y no se detienen…
Basta con que te quedes.

domingo, octubre 13, 2013

{ luis romero }

Invasión de tristeza

La tristeza se extendió 

de pronto,
por toda la habitación.
Se derramó en el rostro
de las paredes,
se impregnó en el mercurio
sólido, de todos los espejos
y se propagó por toda la casa.
Se extendió por la larga calle que recorro a diario,
se amotinó en toda la ciudad, como una procesión
de condenados a muerte
o como una manada
de mártires lobos.
La tristeza se metió en el aire
y en el color del cielo,
se metió en las alas de las aves
y en los gestos de todos los habitantes de la ciudad.
La tristeza
Se mezcló entre el silencio
y las palabras,
colonizó al amor y al odio,
secuestró a la luz
en la mirada de tus ojos
exhumó cadáveres en las memorias
y se hizo resplandor sepia
en todo lo que se alcanza a ver del universo.
Todo ése desastre había hecho la tristeza, según yo,
el día de ayer.
Hoy sé que la tristeza,
nunca estuvo en todas partes,
que sólo estaba dentro de mí,
que se encarnó en mis ojos y se anidó en mi carne.

martes, octubre 08, 2013

{dormir}

Que paz se siente al dormir a tu lado.
Dejando pasar la vida en este cuartito tuyo, tan blanco, tan minimalista, sin relojes ni tiempo. La luz, tenue como agua turbia y cálida a tu lado, se cuela entre las selocias, seduciendo a la ventana que esta sobre nuestras cabezas, cabezas que reposan compartiendo almohada a duras penas. Cuanto espacio y nosotros tan pegados, tan juntitos, tan así. Frente a frente, por ahora; y es que me gusta observarte mientras te quedas dormido, es, simplemente, brillante. Tu piel, tu pelo, tus ojos sin esas gafas donde esconderlos, tus pecas, los rulitos de tu barba y tu boca entreabierta. Tan dulce, tan suave. Y me rindo ante ti, ante tanto amor. Y te tapo para que no tengas frío, y yo contigo, y a cambio una sonrisa tímida aparece confirmandome que estarás bien mientras yo duerma. Me giro, y me acurruco apartando el poco espacio que había entre nosotros, y tu te acurrucas también, apoyando tu cabeza en medio de mi espalda, como si de un refugio se tratase, y rodeandome con tu brazo. Y el refugio me lo das tu a mi, como si nada pudiera pasar entonces, como si el mundo dejara de girar y volviera a abrirse una brecha en ese universo que creamos una vez para escaparnos de todo. Y así nos quedamos, refugiados el uno en el otro, del ruido, de las prisas, del malestar, del estrés, de todo. Y te quiero más, mucho, aquí, ahora, así.
Que paz se siente al dormir a tu lado.

domingo, octubre 06, 2013

{ mayra zepeda }

Se rompieron el corazón 
de mutuo acuerdo. 
No pueden estar juntos. 
No quieren estar juntos, 
porque si en verdad lo quisieran 
lo intentarían todo, pero no.
Ambos son sensatos,
realistas y demasiado
románticos como para
arriesgarse a perder
todo “sólo” por intentarlo.

{ miedo }

Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad, la que nos da miedo, y los miedos, al igual que los límites, solo suelen ser una ilusión.

miércoles, octubre 02, 2013

{ birdy }

Por fin esta lloviendo. Lluvia de gotas frías y enormes que parecen decir que el verano ya no quiere quedarse y prefiere dejar paso a un otoño naranja y lleno de viento, un otoño más. Un otoño menos. La sensación es agradable, es como esos besos cortitos y suaves que, de forma interminable, repartes por mi piel. La lluvia me moja atravesando mi ropa y entrelazándose con mi pelo poco a poco hasta que darme cuenta que me he calado hasta los huesos. Pero da igual, todo en ese instante da igual, y da igual por que me siento viva, como las plantas del balcón que mañana amanecerán simulando un verde esperanza, aquella que respiro últimamente de tu boca en cada aliento, esa que me hace sentir que quiero seguir. Y a cada pequeña brisa, que se cuela entre esas lágrimas infinitas, le acompaña el frío. Se me eriza la piel como si la electricidad recorriera mi cuerpo y el corazón late con fuerza para devolverme el calor perdido. Cuanta paz me da. Cuanta paz siento. Entonces la escucho, su melodía, su voz y no puedo evitar imaginarme a tu lado, compartiendo una taza enorme de té calentito, y tus sábanas, mientras me besas y te beso y nos dormimos así, entre el ruido de su música, de la lluvia, entre las sábanas y las caricias, entre mi fría piel electrizada y tu aromático calor.

lunes, septiembre 30, 2013

{ los hombres de Paco }

"En el instituto, en cuarto curso, nos explicaron la teoría de un sociólogo, un tal Maslow, que decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida. Él lo llamó la jerarquía de las necesidades humanas. Lo primero que buscamos es la supervivencia; la salud que nos permita seguir viviendo. Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa. Después está el amor. Según Maslow nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar el amor. La cuarta es el respeto; que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos. Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar por qué la gente toma decisiones que nos duelen. La penúltima necesidad humana es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas. Y la última, la autorrealización; intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza; lo que somos realmente. Hace cuatro semanas, dos días y diecisiete horas que Lucas se marchó a La Carolina para convertirse en agente del CNI. Maslow diría que está llevando a cabo la séptima de las necesidades humanas, pero Maslow no tiene ni idea de lo que es despertarse abrazada a Lucas, así que se puede meter su teoría por donde le quepa. Porque lo único que buscamos todos en la vida, lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana".

domingo, septiembre 29, 2013

{ 3:58 de un lunes de mierda }

Ya nadie está a estas horas para hacerle compañía. Que sensación esa, la de estar solo por que sí, será cosa de la edad. Que diferente escuchar los problemas de todos y que nadie escuche los suyos, no por que no tenga, sino por que ya no sabe en quien confiar y hasta donde puede hacerlo, cuanto puede contar sin que se malinterprete y como contarlo para no herir. Ya no se puede hablar con nadie.

Supongo que él solo quería que escribieras sobre él. Un texto de mierda, no más de una linea, hasta con una palabra creo yo que se conformaba, pero no. Ni una. Y mírale ahora, solo siente celos, podridos y asquerosos celos que ni llegan a salir de su cabeza, ni llegan a rozar su boca para partirte la cara en ese momento en que le comen y retuercen por dentro cada vez que le hablas de él. Tantos días, tantas noches, tantos relatos, tantas aventuras, tantas cosas ¿para qué? ¿para que aparezca él y qué?
Te olvidaste de todo, le usaste de pañuelo, descargaste y nunca le preguntaste cómo se sentía, qué sentía, nunca estuviste cuando él te necesitaba. ¿Sabes que es lo peor? que lo sabe casi todo de tu vida y tu, encerrada en tu mundo, nunca te preocupaste por saber más de lo que te llegó a contar. Él habla de ti, no hace otra cosa, habla de ti con tanto brillo en los ojos que no sé como decirle que no eres buena para él, que tú tienes tu vida y estás con otra persona. El muy iluso, sólo sabe decir maravillas de tus ojos claros, de tu pelo suave, de como sonríes, de los viajes que has hecho y las cosas que has pasado...
Te odio tanto, y tú ni enterada, te pasas el día con amigos que ya no te aportan nada salvo cuando no estás aquí, no sales de tu vida estancada ni tu mundo crítico e inalcanzable donde tu lo sabes todo. Eres un puñetero cubo de hielo y aún así él se muere por ti, y yo no hago más que preguntarme cuánto misterio puedes guardar para que, por una vez que consigue estabilizarse, tengas que volver a romperlo todo y quedarte como si nada.

Desgraciada...nunca sabrás lo que es el amor por que nunca tuviste el coraje de besarle y espero, sinceramente, que no seas capaz de vivir con ello.

miércoles, septiembre 11, 2013

{ edgar allan poe }

No soporto la idea de 
que el universo tenga 
que destruirse cada 
vez que te marches.

domingo, septiembre 08, 2013

{ alfred lord tennyson }

Permanece a mi lado, 
cuando se apague mi luz,
y la sangre se arrastre 
y mis nervios se alteren
con punzadas dolientes. 

Y el corazón enfermo
y las ruedas del tiempo
giren lentamente.
Permanece a mi lado,
cuando vaya apagándome.
Y puedas señalarme
el final de mi lucha.
Y el atardecer de
los días eternos
en el bajo y oscuro
borde de la vida.

sábado, septiembre 07, 2013

{ mario benedetti }

"Te espero cuando miremos 
al cielo de noche: tu allá, yo aquí, 
añorando aquellos días 
en los que un beso 
marcó la despedida, quizás por 
el resto de nuestras vidas."

{ rourke boada }

Jamás dejé de pensar en ti, en nosotros.
Siempre aguardé en la esperanza
a que volvieras, así lloviera, así nevara,
yo siempre te esperé.
No sé cuánto has cambiado,
no sé si la persona que amaba

se haya quedado en algún lugar
del viaje cuando se fue,
pero siempre te esperé.
Y aun, cuando me hayas olvidado,
jamás cedí tu recuerdo ante el tiempo,
y jamás la distancia me alejó de ti,
porque siempre te pensé,
muy cerca de mí.
Jamás dejé de pensar en ti, en nosotros.

viernes, septiembre 06, 2013

{ efraim medina }

"No quiero que me extrañes 
como algo que duele 
sino como algo que llena. 
No soy algo que te falta, 
soy algo que tienes y, 
que siempre,
de algún modo, tendrás."

lunes, septiembre 02, 2013

{ ctrl + z }

Muro de contención, chaleco de fuerza, valla eléctrica...quiero romperlo todo, cada barrera que hemos construido entre nosotros, y fingir que nada pasó. Así lo siento y dejo de sentirlo cuando lo escribo. Creo que escribir me hace más racional. Soy algo así como bipolar. En mi interior dos fuerzas luchan entre ellas, de ahí que siempre esté en continuo cambio y ebullición, ninguna gana a la otra. Por una parte mi razón: conformista, "normal", adaptada, seria, simple. Por otra parte mi alma: inconformista, que busca la variedad, que se identifica con lo extravagante y diferente, inadaptada e inusual, divertida, alocada, compleja. 1 - 1, 0 - 1, 1 - 0, nadie gana y nadie pierde, pero el resultado varía por minutos esta noche. Tendré que apagar el marcador o me voy a volver loca.

{ días malos }

Me doy cuenta de que ya no estás. Y me rompo. Y se que te estoy pidiendo que te alejes, que me des espacio, que pongamos un punto y empecemos otro párrafo, pero los sentimientos no se van, tampoco quiero que lo hagan, solo quiero que no me duela y que no te duela a ti tampoco. Te echaré de menos por un tiempo, hasta que aprendamos a estar bien. Te echaré de menos por un tiempo, seguramente indefinido. Contigo he vivido todo y más y no me arrepiento de ello, y eso es lo que te hará insustituible. Despertar a tu lado siempre a sido la sensación más agradable, me daba la impresión de que eramos un mundo, nuestro mundo, sin problemas, sin tiempo, que lo habíamos conseguido. Ese momento de paz después del amor, de los besos y las caricias, lo echaré de menos. Y correr por el pasillo sabiendo que vienes detrás, y que tu cabeza esté en mi pecho mientras vemos una película, caminar de la mano por ahí. Hace tiempo que no caminamos de la mano por ahí. No puedo evitar recordar miles de momentos y pensar que podemos seguir, sin razonar nada, simplemente seguir aguantando hasta volver a explotar. Pero el corazón ya no late con tanta fuerza y la mente le ha ganado, seguir así no es sano. Me siento enferma de bulimia, siento que te quiero todo y después no puedo evitar vomitar al ver que he comido sin hambre y sentir la culpa invadirme por completo pensando que estoy mintiéndome a mi misma, que te miento a ti también, y no quiero comer sin hambre, quiero disfrutar cada bocado, quiero sentirlo como alguna vez lo sentí. Te quiero, te quiero y te amo. Te amo. Mucho. Y se me hace un nudo, un nudo enorme en la garganta que me aprieta y solo quiero llorar y pedir perdón aunque no se exactamente por qué. Espero que el tiempo me diga si esto es lo correcto. Tiempo y silencio. Días de balcón. Y espero encontrarte, encontrarnos, de nuevo, de cero.

domingo, septiembre 01, 2013

{ lo que más }

Cuántas veces nos salvó el pudor y mis ganas de siempre buscarte, pedacito de amor delirante, colgada de tu cuello un sábado de lluvia a las 5 de la tarde. Sabe Dios cómo me cuesta dejarte, y te miro mientras duermes, más no voy a despertarte, es que hoy se me agotó la esperanza, porque con los que nos queda de nosotros ya no alcanza.

Cuántas veces quise hacerlo bien, y pequé por hablar demasiado, no saber dónde, cómo, ni cuándo, todos estos meses caminando juntos ahora no parecen tantos. Sabe Dios todo el amor que juramos, pero hoy nada es lo mismo ya no vamos a engañarnos, que soy una mujer en el mundo que hizo todo lo que pudo y no te olvides ni un segundo que eres lo que más he querido en la vida.

martes, agosto 20, 2013

{ vacío }

¿cómo llenas un lugar que ya ha sido llenado?

viernes, agosto 09, 2013

{ ... }

-...yo también.

sábado, agosto 03, 2013

{ cosas }

En mi pequeña caja roja de música orquestal repetitiva suelo guardar muchas cosas: amistades que creí que se quedarían para siempre pero que ya no están, palabras y promesas que se desgastan y se van muriendo con cada caída, discusiones que duelen cada vez más, abrazos y besos que ya no se sienten igual que antes, caricias frías, miradas vacías, conversaciones que me gustaron, lugares que siempre recordaré, costumbres que intenté cambiar y no pude, risas que disfruté, palabras que nunca dije, manías que espero que cambien y no lo harán, sentimientos que se rompieron y conseguí arreglar, cosas que nunca hice, momentos que me hubiese gustado que pasaran, cajas rojas que otros han sabido alcanzar mejor que yo, deseos que aunque pase el tiempo siempre guardaré por mucho polvo que tengan y aquel caramelo azul con forma de corazón.

viernes, julio 26, 2013

{ corazón }

Cuadrado perfecto, cuadrado gris. Se ve resistente, se ve antinuclear. Esta roto, tiene heridas superficiales, bastante desgastado por la humedad, agrietado y muy sucio. Suelo entrar por donde siempre lo hago. Las puertas simplemente se abren ante mi. Normal, es mío. Los focos se accionan solos, nunca supe donde estaba la caja de luz. Hay que dejarse llevar. El silencio rompe y a pesar de estar sola, estoy en paz, sin miedo y en paz, es agradable. Baja y me voy preparando. Me aprieto los guantes y me coloco bien la ropa. Siempre estoy nerviosa al principio. Los focos siguen ahí, apuntando al centro donde ya por fin esta él. Rojo, de cuero, firme, cinta americana para tapar algún agujero. Estoy preparada, lo siento, noto como sube la duda y como duele por dentro, desgarra por dentro, me rompe y se aprietan mis dientes y golpeo fuerte. Resuena el golpe en la sala vacía, resuena como un latido y el eco me aturde, me retumba en el pecho y saltan mis lágrimas, lloro una vez más y grito y golpeo y así una y otra vez hasta que caigo cansada. Me quedo allí rota en el suelo, desahogada y dolorida, por dentro y por fuera, empapada en sudor. Guantes fuera. Intento recomponerme como puedo y camino así, arrastrando los pies, arrastrando el alma, de vuelta a la entrada de siempre y salgo casi triunfal, casi orgullosa, casi estúpida. Y allí se queda él, saco roto, le he vuelto a ganar, me he vuelto a ganar. Y sigo adelante.

{ arroz sin tirar }

Parecía el juicio final, o por lo menos así se sentía en el aire. Aire tenso, cortante, o por lo menos así lo respiraba yo. Todos estaban allí. No sentados en bancos de madera antigua, sino de pie, rodeándome expectantes. Tampoco parecía existir religión alguna que encaminara el evento, ni sitio cerrado. Se asemejaba a un callejón, muros llenos de carteles arrancados de conciertos pasados, noche cerrada y focos de luz en alguna parte. Nadie me resultaba familiar, aún así no eran desconocidos. Me miraban y sonreían amables aunque la pena se podía notar en sus ojos ¿sería el reflejo de los míos? Recuerdo que yo caminaba y ellos conmigo. Llevaba un vestido del cual no consigo rehacer más allá del color típico, de resto muy años 20, nada de exuberante belleza. Avanzaba erguida , firme y, a su vez, con cada paso, los nervios invadían mis piernas y la indecisión mi mente ¿acaso no es esto lo que yo quería? No pude acabar mi camino, no supe dar la respuesta afirmativa que se esperaba por mi parte, simplemente me paré en seco y retrocedí muerta de miedo, supongo que no pensé en llegar tan lejos cuando decidí continuar pasará lo que pasará. Tú te quedaste ahí. Expresión triste. Pude ver la decepción en tu mirada, aunque me dio la sensación de que lo estabas esperando, de que ya lo sabías, y se me rompió el corazón. Simplemente no pude ¿dónde nos deja esto? ¿dónde nos lleva esto?

viernes, febrero 15, 2013

{ hoy }

estoy cansada de llorar. 

{ confianza }

Me duele tu indiferencia, me duele que dudes de mi y, desde mi punto de vista, nunca hayas dejado de hacerlo.
Siento muchísimo que tras todo lo que nos ha pasado aún no encuentres los motivos suficientes para tener fe en mi, perdón por no ser suficiente, perdón por no haber actuado según tu criterio, perdón por haberme perdido y por no haberlo sabido llevar como tú, pero creo que lo que de verdad importa es que volvimos a encontrarnos.
Se que no entiendes como pude actuar de ese modo, como no pensé en ti, pero la cuestión es que si pensaba en ti y eso fue lo que me hizo ver que a pesar de todo era contigo con quien quería estar.
No conozco nada más, solo lo que tu has creado conmigo y lo que había antes de que tu llegarás, y a eso fue a lo que volví cuando te perdí. Se que hice mal y lo siento, pero también se que he vuelto contigo.
No te estanques en lo que fui antes de que tu llegaras, no me juzgues por como volví a encontrar en mi lo que me hacía quererte.
Quiero que seas capaz de ver que tu me has hecho mejor de lo que era, apartándome de todo aquello y mostrándome lo que significa entregarse a alguien de verdad y que eso fue lo que hizo que me quedara contigo al final, si eso no es suficiente entonces no se que más te hace falta para confiar por fin en mi.
Siento que volvemos al principio, que todo no significó nada. Me siento mal, me siento perdida ahora, pero se que podemos hacerlo bien, solo tenemos que dejar atrás el pasado, tanto el tuyo como el mío, solo entonces hallaremos la confianza entre nosotros, solo entonces podremos avanzar.